Hace años por mi
curiosidad hacia el campo de la tecnología hice un curso de “Realidad
Aumentada” del INTEF, del que me quedé con ganas de profundizar.
Durante el pasado curso durante una visita a la feria de educación
en IFEMA (Madrid) pude ser participe de la exposición de un proyecto
innovador llevado a la práctica en el aula sobre “Realidad
Aumentada” del que me quedé gratamente sorprendida y vi el gran
potencial de esta tecnología. En el presente curso me inscribí en
un curso de “Anatomía 3D” específico de mi Familia Profesional
y fui consciente de la gran diferencia entre modelar, modificar y
utilizar un modelo 3D y de que es necesario invertir mucho tiempo
para dominar cada una de estas técnicas. También he descubierto
este año el “Merge Cube” gracias a un curso de “Gamificación”
y pienso que el campo de la “Realidad Virtual” tiene un gran
potencial para favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje del
alumnado ya sea, en formación presencial como en semipresencial de
forma semiinmersiva o inmersiva.
En este curso a través
de sus 5 Unidades nos hemos ido sumergiendo cada vez con mayor
profundidad en el fantástico mundo de la “Realidad Virtual” y
cuyos productos se ven reflejados a modo de diario en este blog.
Desde que me inicié en
la docencia, siempre he intentado realizar recursos educativos
atrayentes para el alumnado con mayor o menor éxito. Este curso es
el inicio de lo que tiene que ir desarrollándose en un futuro, como
nos pedíais “seamos ambiciosos en nuestro empeño”.
No pretendo tener una
gran maestría en estas técnicas, ya que me llevaría mucho tiempo
el poder dominar las con una mínima destreza, pero sí poder
modificar, reutilizar y compartir recursos 3D.
A través de esa
inmersión en la “Realidad Virtual” he aprendido a saber lo qué
es, a diferenciar los diferentes tipos que existen en la actualidad,
a tomar precauciones de uso, sus diversos usos educativos y a tener en cuenta sus aspectos positivos y negativos.
También he realizado una
propuesta de un recurso educativo realizado en “Realidad Virtual”.
Y he realizado una creación inmersiva con fotografías 360º de mi
centro educativo, que no fue muy bien entendida dada la baja calidad
de las imágenes, pero con una gran intención.
La parte del curso de la que me siento más orgullosa es
la Unidad 4 en la que hemos realizado diferentes creaciones VR a través
de contenido 3D. Este apartado supuso un gran desafío para mí, utilizamos la
aplicación Tinkercard y Sketchfab para compartir un modelo que en
este caso era algo muy básico, pero de elaboración propia, vaya mi
primer modelo.
Y luego vino la aplicación CoSpaces, con todas mis
limitaciones personales y las técnicas, de mi propio ordenador. Me
costó varios días acabar con una idea, muy básica, pero al querer
incluir imágenes gif, la aplicación se colapsaba y no me dejaba
acabar el prototipo. Así, que la idea se redujo a imágenes png y
aunque hice un único escenario, me sentí muy contenta de conseguir
el objetivo marcado.
Y casi en la recta final de la Unidad 5, nos
propusisteis que fuéramos ambiciosos y lanzásemos nuestro proyecto que
espero que no se quedé como una mera idea olvidada, como tantas otras.
Eso sí, no debemos
olvidar que el mundo virtual entraña ciertos riesgos, por lo que es
necesario solicitar un “Consentimiento Informado” firmado por sus
futuros usuarios, aplicar la ética en todo el proceso tecnológico
para no sobrepasar límites innecesarios y aplicar un buen decálogo
de uso para prevenir posibles problemas futuros.
La conclusión final es
que este curso ha abierto un nuevo horizonte de ilusiones y futuros
proyectos que espero llevarlos a la práctica y convertirlos algún
día en una realidad. Y como no, de forma compartida, ya que a través
de las redes sociales nunca más me encontraré perdida en este
recorrido.
